De placeres y de altas (aquí y ahora)

Llega un día en la vida de cada mujer que lleva su proceso de recuperación donde se empieza a dar cuenta que es posible sanar, que es posible vivir, que es posible amarse, que es posible confiar y que es posible permitirse ser feliz. Llegó mi día. En realidad no fue un día sino días, … Sigue leyendo

Viéndome ante el espejo

Inicié mi proceso de recuperación un lunes 14 de noviembre del 2011, llegué con muchos miedos y altas expectativas, era la primera vez que tendría un espacio sagrado donde podría hablar abiertamente de mis recuerdos, era la primera vez que una terapeuta iba a ayudarme a sanar todo aquel paquete de cosas que se conocen … Sigue leyendo

Mis últimas semanas

Miedos Dolores de cabeza Disociación Muchas energías Alegrías Entusiasmo Dar a lxs demás Retrocesos Silencios Lágrimas Llantos sin escapatoria Incertidumbre Confianza Seguridad Fortaleza Ánimos Ritmos Cuerpo Sentir Ansiedad Enojo contenido No respeto a mis limites Confusión ¿Amor? Dudas Hay tanto que escribir y a la vez nada. No sé ni como empezar así que pensé … Sigue leyendo

Mi reto de ser funcional laboralmente

Esta semana he retomado nuevamente la actividad laboral. Es un nuevo inicio en un lugar que ya conozco y de dónde me han llamado porque el tiempo que estuve ahí hace un par de años dejé muy buena impresión con mi trabajo. Cuando me llamaron y me pidieron que regresara mi invadían mis miedos, la … Sigue leyendo

Mi lugar seguro

He tenido abandonado mi blog, hace una semana o más no he tenido tiempo para navegar en internet o revisar nada. Y posiblemente no lo haga más durante la semana. Pero hoy tengo algo muy importante que expresar y compartir. Ha sido una semana de cambios, de adaptaciones, de crecimiento, de responsabilidades. Ha sido una … Sigue leyendo

La maldita inestabilidad….

Ya no sé si atribuirle a las múltiples situaciones bajo las que crecí, o a los abusos sexuales, o a la violencia intrafamiliar o a la ausencia de figuras estables o a que soy un producto dañado, el que sea una persona tan inestable e insegura, no lo soy sólo conmigo sino con mi entorno. … Sigue leyendo

Fuga de ideas: Memorias fragmentadas

No he querido escribir, he estado sintiendo mucho desde el jueves hasta hoy sábado, no quiero hablar con casi nadie más que las personas que saben muy bien en dónde estoy y por lo que estoy pasando, de hecho no quiero hablar, quiero escucharlas, las necesito cerca, a la vez siento unas intensas ganas de … Sigue leyendo

Más allá del dolor

A veces tengo tantas cosas que decir que no sé ni por donde empezar. A veces no sé ni en qué pienso, por qué estoy aquí y por qué hay “algo” que lleva meses oprimiendo mi pecho. Mi corazón corre aún cuando estoy quieta y no para porque siempre va a cientos de pulsaciones por minuto. Me gustaría … Sigue leyendo

Escucha, por favor, lo que no te estoy diciendo

No te dejes engañar por la máscara que llevo.
Pues llevo una máscara, mil máscaras,
máscaras que temo quitarme,
y ninguna de ellas soy yo.
Te doy la impresión de seguridad,
de que todo es alegre y sereno en mí, por dentro y por fuera,
que el agua está en calma y mantengo el control,
y que no necesito a nadie.
Pero no me creas.
Debajo no hay complacencia.
Debajo hay confusión, y temor, y soledad.
Pero yo lo oculto, no quiero que se sepa.

Me horroriza pensar en la revelación de mi debilidad y mi miedo.
Por ello he creado frenéticamente una máscara para esconderme.
Lo será, si va seguida de aceptación,
si va seguida de amor.
Es lo único que puede liberarme de mí mismo,
de las paredes de la prisión que yo mismo me he construido,
de las barreras que tan concienzudamente erigí.
Es lo único que me asegura de cuanto yo no puedo asegurarme,
de que realmente merezco algo.
Pero yo no te cuento esto. No me atrevo, temo hacerlo.
Temo que la aceptación no siga tu mirada,
ni que la siga el amor.
Temo empobrecer tu concepto de mí, que te rías,
y tu risa me mataría.
Temo no ser nada en el fondo, nada bueno,
y que lo descubras y me rechaces.

De este modo sigo mi juego, mientras un niño tiembla dentro.
Vanamente te hablo en tono cortés de charla superficial.
Te cuento todo aquello que es nada,
y nada de aquello que lo es todo,
de aquello que llora dentro de mí.
Escucha con atención y trata de oír lo que no digo,
lo que me gustaría poder decir
lo que para sobrevivir necesito decir,
pero que no puedo pronunciar.

No me gusta esconderme.
Quiero dejar de jugar.

Quiero ser auténtico, espontáneo y yo mismo,
pero tienes que ayudarme.
Cada vez que eres amable y dulce y alentador,
cada vez que tratas de comprenderme porque te importa,
se empiezan a formar alas en mi corazón,
alas muy pequeñas,
alas muy frágiles,
¡pero alas!
Quiero que sepas esto.

No voy a ser fácil para ti.
Una larga convicción de inutilidad construye fuertes muros.
Cuanto más te acerques a mí
más ciegamente puedo resistirme.
Lucho contra la misma cosa que anhelo desesperadamente.
Pero se me ha dicho que el amor es más fuerte que los muros,
y en esto descansa mi esperanza.
Trata de derribar esos muros
con manos firmes
pero con manos suaves
porque el niño es muy sensible.

Charles C. Finn.

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Cuando los miedos toman el control

Ayer me dormí temprano con la esperanza de poder descansar y lograr al menos de esa manera librarme de los dolores de cabeza, opresión en mi pecho que tengo hace una semana. Se me olvidaba que aún durmiendo el proceso sigue… Las pesadillas volvieron, hace semanas no había tenido. Volvieron con esa sensación de que … Sigue leyendo